Cómo hablar de lo que te molesta con tu pareja

Sin herirle, sin discutir, sin pasarlo mal.



1. Busca el momento adecuado, el mejor momento.


No saques el tema por WhatsApp ¡por Dios! He sido testigo de cantidad de malentendidos por no hablar de lo importante cara a cara. Busca un momento extenso y tranquilo, no cuando justo sales por la puerta. Prepara el nido, en mejores condiciones de nido, nacen mejores polluelos.


2. Habla de ti, no de él.


Habla de cómo te sientes tú, no acuses, no de lo que hace, no de lo que dijo, no hables de él, habla de ti. Recuerda la canción de Shakira, Inevitable: “Siempre supe que es mejor cuando hay que hablar de dos empezar por uno mismo”


3. No generalices.


¿Qué son las generalizaciones? Son todas esas frases que empiezan o que contienen un “siempre“, “nunca“, “jamás“, “todos”. Ejemplos matadores: “es que nunca me escuchas”, “es que siempre estás diciendo eso”, “es que jamás piensas en mí”. Piensa en cuando te lo han dicho alguna vez a ti, te has puesto como una moto, has pensado qué injusticia… así que trata de evitar esas generalizaciones.


4. No hables de 15 cosas a la vez.


Si no es tu especialidad hablar de temas delicados, habrás acumulado varias situaciones y ahora que te has animado y encontrado las fuerzas para hablar piden paso como una casera agitada. Tu pareja se va a sentir avasallada. Elige el tema más importante, el troncal, y trata ese. No mezcles situaciones, no te vayas por peteneras, ni te vayas a cuando hiciste la comunión. Eso va a hacer que acabéis enfadados, con ambiente raruno, y ¡hala! A la cama enfadados.




5. Habla de lo que hace, no de lo que es.


Pon encima de la mesa tus quejas sobre lo que hace, lo que dice, no ataques su esencia, su ser, por ahí no es el camino, se va a sentir dolido. Los actos se pueden cambiar, la esencia de su persona, no.


6. Evita los reproches.


Vale, es muy posible que te haya hecho daño. Sin embargo, ¿qué quieres: guerra o arreglar las cosas? ¿hacer daño tú también? Pues venga, la batalla de Trafalgar: es la mejor estrategia para tener una discusión de campeonato pero repito, si lo que quieres es arreglar las cosas, ¿por qué no intentas rebajar la tensión?


7. No todo se dice con palabras.


La comunicación no verbal puede ser tu aliada o tu enemigo, depende de ti. La mirada con la que lo matas o una mirada más compasiva aunque lo que digas sea duro, hace la diferencia. Observa tu posición del cuerpo, tu tono de voz, tu volumen. Recuerda, ¿guerra es lo que buscas?


8. Cambia tus quejas por peticiones.


Siempre digo que en este país nuestra máxima es: quejarse es gratis, deporte nacional. En realidad no nos damos cuenta que detrás de cada queja en realidad hay una petición mal planteada, por aquello de lo que nos cuesta pedir. Piensa en ello. ¿No lo crees así?


9. Víctima, tampoco.


Tampoco ayuda que te coloques en el lugar de víctima impotente ante todos los males que te provoca tu pareja. No es un buen método para conseguir que colabore contigo. Lo que te va a resultar útil es pensar en qué parte de responsabilidad tienes tú en lo que está pasando, seguro tú también puedes mejorar algo en pro de la relación. ¿Eres capaz de reconocerlo?


¿Esperabas un punto 10? ¿No será que vas cuadriculada? Me explico, ¿vas condicionada a que la conversación sea “como siempre”?

Error, espera siempre lo mejor, eso te pone en la mejor actitud para que la conversación incómoda pero necesaria, sea un éxito.


¡A por ella!



Escúchalo aquí:


#relaciones #comunicación #pareja


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